• Trastornos emocionales: labilidad emocional

    Trastornos emocionales: labilidad emocional

    22 de Diciembre de 2014


    La labilidad emocional se manifiesta como  descontrol de las emociones, está acompañada de súbitos cambios de humor, no necesariamente llega a ser considerada como un problema psiquiátrico  en sí, aunque si observamos  con atención los signos y síntomas se constata que se asemejan en gran medida a los mismos signos y síntomas de casos psiquiátricos como el autismo, la esquizofrenia e  incluso se podría decir que  dichos síntomas y signos SON CLARAMENTE PATOGNOMÓNICOS DE LOS CASOS DE DEPRESIÓN O TRASTORNO POR ANSIEDAD GENERALIZADA.

    La labilidad emocional SUELE PRODUCIRSE  en  personas aparentemente “sanas”, me refiero a aquellas que nunca fueron diagnosticadas previamente con ninguna psicopatología.

    “…Me siento mala, algo me pasa, río y al momento lloro sin saber el motivo, ¿qué me está pasando?”

    No puede haber una mente sana , en un cuerpo enfermo, ni puede haber una mente enferma en un cuerpo sano.

    La Labilidad emocional es un estado carencial orgánico, tratable.

  • Niños con aprendizaje lento

    Niños con aprendizaje lento

    22 de Diciembre de 2014


    Los niños con dificultades de aprendizaje no necesitan solamente de un adulto que entienda una palabra o que intenta explicar un término.

    Además requieren acciones activas y eficientes, en un marco impregnado de compromiso por todas las personas intervienen en la vida de los niños. Todos en algún momento de nuestro desarrollo hemos presentado dificultades para aprender.

    Sin embargo la duda es ¿Cuándo? esta situación se califica en un rango más o menos acorde a lo esperado en relación al desarrollo y exigencias del medio a una edad determinada. Para aclarar este aspecto vamos a definir y caracterizar a este grupo de niños o niñas.

    Las Dificultades de Aprendizaje se clasifican en Problemas Generales de Aprendizaje y Trastornos Específicos de Aprendizaje. En este caso nos centraremos en:

    PROBLEMAS GENERALES DE APRENDIZAJE: Se manifiesta un retardo general de todo el proceso de aprendizaje, observándose lentitud, desinterés, deficiencia en la atención y concentración, afectando el rendimiento global.

    Estas características se presentan en niños con un desarrollo normal y con inmadurez en el área cognitiva o verbal, lo que provocaría una lentitud para aprender.

    También es posible ver estas manifestaciones en niños con retardo mental, dificultades auditivas severas y alteración en la psicomotricidad.

    Alumnos de Aprendizaje Lento. Son alumnos que presentan dificultades para seguir un ritmo de aprendizaje normal, por presentar problemas a nivel de memoria, junto con una menor capacidad de atención a estímulos verbales y de expresión, y dificultades para evocar y recuperar la información aprendida.

    Las exigencias, las presiones, la impaciencia, producen en él tensiones emocionales que dificultan su aprendizaje aún más. Por lo tanto es conveniente que sean evitadas y tratadas. 

    Cuando a estos niños no se les presta la atención que necesitan, aparece una grave inadaptación, que hace inútil la enseñanza y la escuela.

  • Psicología Infantil

    Psicología Infantil

    10 de Octubre de 2014


    En nuestro centro dentro de la Psicologia Infantil en Pontevedra, abordamos los problemas psicológicos más frecuentes en los niños, así como la manera de hacer frente a los trastornos del comportamiento, las conductas inadecuadas, miedos y fobias de tu hijo durante el desarrollo. 

  • Hay diferencias de género en las enfermedades mentales??

    Hay diferencias de género en las enfermedades mentales??

    7 de Agosto de 2014


    Un estudio reciente en la revista "The journal of abnormal psychology" revela que hay diferencias de género en las enfermedades mentales. 

    Un estudio reciente en la revista revela lo que los médicos han sabido por mucho tiempo. Hay diferencias de género en las enfermedades mentales. Los investigadores encontraron que las mujeres con trastornos de ansiedad son más propensas a internalizar las emociones, que por lo general son consecuencias del retiro, la soledad y la depresión. 

    Los hombres, por otro lado según el estudio, son más propensos a exteriorizar las emociones, lo que conduce a la agresividad, comportamiento impulsivo, coercitivos y no cumplen. Los investigadores demostraron que se trataba de las diferentes formas que estos grupos tenían para interiorizar y exteriorizar, las responsables de estas diferencias de género en las tasas de prevalencia de muchos trastornos mentales. 

  • ¿Es mi hijo hiperactivo? - Psicólogo infantil en Pontevedra

    ¿Es mi hijo hiperactivo? - Psicólogo infantil en Pontevedra

    24 de Julio de 2014


    En los últimos tiempos se escucha hablar de hiperactividad en los menores o de niños hiperactivos con relativa frecuencia. El bombardeo de información al respecto, en opinión de la psicóloga infantil, Catalina Bríñez, del Centro Médico USP Fuengirola, puede desorientar a los padres y confundirlos, haciéndoles pensar que su hijo o hija puede sufrir TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) cuando no es así y simplemente nos encontramos con un niño inquieto. Con objeto de aclarar estas dudas Centro Médico USP Fuengirola puso en marcha recientemente el Taller Divulgativo “¿Es mi hijo hiperactivo?”

    El TDAH corresponde a un desorden específico del desarrollo que se observa tanto en niños como en adultos. Comprende déficits en la inhibición de la conducta, en la atención sostenida, en la resistencia a la distracción, y en la regulación del nivel de actividad. Bríñez fija entre los 3 y los 6 años el momento en el desarrollo del niño en el que manifiesta los primeros síntomas del TDAH. A veces puede retrasarse en su aparición aunque no más de los 13 años de edad.

    De entre los síntomas que pueden alertarnos de que nos encontramos ante un niño hiperactivo, Bríñez destaca los siguientes:

    1. Dificultad en el control de impulsos o en la capacidad para posponer la gratificación: Les cuesta detenerse y pensar antes de actuar así como esperar su turno en los juegos: Interrumpen y responden rápidamente, les cuesta mantener la atención en una sola tarea, prefieren tener una recompensa inmediata y no esperar un poco más por una mayor gratificación.

    2. Exceso de actividad irrelevante respecto a la tarea que desempeña o a la demanda de la situación: Continuo y excesivo movimiento en actividades que no se requiere para terminar la tarea: mover los pies y/o las piernas, mecerse, golpear suavemente alguna cosa, en los niños más pequeños se puede observar que corren o saltan cuando deben por ejemplo realizar un dibujo.

    3. Pobre atención sostenida. Se observa principalmente ante tareas que les pueden parecer aburridas o tediosas, entonces cambian de una actividad a otra sin terminarla o abandonan la tarea si se les interrumpe inesperadamente.
    Junto a estos tres síntomas principales relacionados con el TDAH. Nuestra experta en Psicología Infantil apunta también estas otras señales de alarma:

    a) Dificultad para recordar el hacer cosas o memoria de trabajo: Las personas con TDAH pueden ser descritas como olvidadizas o que no realizan previsiones.

    b) Desarrollo retrasado del lenguaje interno (la voz de la mente): El lenguaje con nosotros mismos nos permite la reflexión y la autorregulación.

    c) Dificultades con la regulación de emociones, motivación y excitación: Aunque las emociones que experimentan son apropiadas, parecen ser menos capaces de “internalizar” sus sentimientos, de mantenerlos para si mismos, y cuando lo hacen, de moderarlos como otros lo harían. Por ello, parecen ser más reactivos con sus sentimientos, impetuosos, irritables y se pueden frustrar con facilidad. Esta dificultad de motivación intrínseca los hace parecer frecuentemente sin falta de voluntad o autodisciplina.

    d) Disminución en la habilidad para solucionar problemas, la flexibilidad, y la consecución de metas a largo plazo: perciben los obstáculos más grandes y difíciles de superar y por ello abandonan la meta con facilidad. Pueden parecer menos flexibles para cambiar de estrategia o para desarrollar una tarea; desisten rápidamente al no ver el resultado.

    e) Mayor variabilidad de lo normal en la ejecución de tareas: Pueden presentar grandes oscilaciones en la calidad, cantidad y rapidez con la que ejecutan una actividad. Un día pueden realizarla con rapidez y calidad y al otro todo lo contrario.

    Por lo que respecta a las causas que pueden provocar un TDAH, tras investigaciones empíricas, se puede afirmar, según explica Catalina Bríñez, que el TDAH tiene un componente biológico de base.

    “Se ha comprobado que hay varios genes comprometidos en la transmisión del TDAH, en especial los que están involucrados con los receptores de la Dopamina. El promedio estimado en el que el TDAH se hereda es de aproximadamente un 80%.”, sostiene nuestra experta.

    En aquellos casos en los que la herencia no parece ser un factor, se han detectado las siguientes posibles causas que pueden contribuir al desarrollo futuro del trastorno:

    - Dificultades diversas durante el embarazo

    - La exposición prenatal al alcohol o al humo del tabaco

    - Niveles excesivamente altos de plomo en el cuerpo

    - Daño postnatal en las regiones prefrontales del cerebro

    También es importante mencionar que el ambiente es un factor que puede desencadenar o exacerbar comportamientos relacionados con el TDAH, o ayudar a modularlos.

    Otros factores como la cultura, el estilo de crianza y el modelo pedagógico de la institución educativa donde se encuentren los niños, puede influir en ver los comportamientos de inquietud o hiperactividad con mayor o menor gravedad.

    Por lo que respecta al tratamiento, Catalina Bríñez explica que no se ha encontrado todavía ningún tratamiento que “cure” este desorden. “Sin embargo, existen tratamientos que ayudan a controlar los síntomas con un alto grado de efectividad. Lo que mejor resultado genera es una intervención multicomponente que incluye el uso de medicamentos y la intervención psicológica que incluye varias técnicas de modificación de conducta, entrenamientos a los padres en pautas de crianza y estrategias psicopedagógicas en el aula escolar”, continua nuestra experta.

    Por último, Bríñez insiste en que es muy importante valorar el área emocional de los niños y adolescentes que presenten el TDAH, ya que en muchos casos se presenta confluencia con otros trastornos como depresión o ansiedad cuyos síntomas en la infancia y la adolescencia se pueden confundir con TDAH. Por ello la evaluación y realización de un adecuado diagnóstico diferencial es clave para obtener buenos resultados en el tratamiento.